Venía de la casa de mis abuelos después de un ajetreado día, gracias a lo del maldito brazalete, y me puse a pensar.
¿No han tenido ese tipo de días en los qué despiertas y de plano tienes ganas de nada?
¿No les ha pasado qué a veces sientes que diste mucho más de lo que debiste?
Hoy en día paso por una situación similar, en la que realmente no se que sucede con mí vida. No se que pasa. Me siento solo, y no por el echo de estar en otro país, si no más bien por el echo de quién soy yo.
Siempre, y más ahora, siento que perdí todo. Qué por lo que en algún momento luche, no sirvió para nada.
¿Me explicó? Siento muchas veces ese sentimiento de querer correr, escapar de la realidad.
Cierto o no, siempre el separarse de un mundo, representa un cambio, pero hay veces en que ya ese cambio te inundo tanto que no sabes que hacer, bueno así me siento hoy.
Siempre me he caracterizado por ser una persona que siempre esta ahí para todo mundo, cosa que no siempre tiene buenos frutos, que no siempre resulta algo bueno, o mínimo productivo. Me siento frustrado conmigo, como si hubiera fallado en algo, cuando no.
Y bueno de una u otra forma lo tenía que sacar. No siempre se puede ser feliz, y lo tuve que sacar ya que justamente hace una semana casi pierdo la vida, si de un infarto, qué fácil se dice? No lo crean! A veces siento que estoy jugando el tiempo extra de mi vida...
"Nunca estás sólo, siempre te va a acompañar la soledad"
-Gabriel García Márquez
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