Después de ese sueño, algo raro por cierto, tuve la conciencia de lo que debía hacer. Ja; Posiblemente tomar un baño, e ir al trabajo
Por mucho tiempo estuve pensando sobre, qué sería de mí, en otro día más de la vida. La respuesta no tardo.
Llegue al trabajo, algo tarde, nada raro en mi vida. Me senté en la oficina, y por un momento me puse a pensar, en lo que había soñado. Decidí dejar de pensar en eso y fui a la cafetería, algo sola para ser un viernes 18 de Mayo.
En el momento en que entre a la cafetería, noté que ya no llevaba el brazalete que me puse por la mañana. Me preocupe, bueno, no tanto a decir verdad.
Me comencé a preocupar, ya que era un regalo de un tío que vivía en Sevilla. Me comencé a preguntar qué sucedía conmigo, últimamente perdía consciencia de todo. Simplemente, ya no era yo.
Al poco rato, la escuela terminó, y mi mamá, extrañamente, me llamo por teléfono para decirme que me iría a comer a la casa.
Llegó, me subí al coche, y ahí estaba el pinche brazalete.
"La vida siempre es como la construimos"
-Gabriel García Márquez
No hay comentarios:
Publicar un comentario